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    <title>OAWeek2026 &amp;mdash; usuarix</title>
    <link>https://usuarix.net/tag:OAWeek2026</link>
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    <pubDate>Sun, 04 Oct 2026 10:11:26 +0000</pubDate>
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      <title>Novedades que llegan de lejos</title>
      <link>https://usuarix.net/novedades-que-llegan-de-lejos</link>
      <description>&lt;![CDATA[Desde hace años vengo pensando para quién investigamos y publicamos. Nos preocupa demasiado la versión y la experiencia del &#34;Sur Global&#34;. Ahora preferimos llamarlo &#34;Mayoría Global&#34; porque entendemos que se trata de una población y un territorio más grande de lo que se suele considerar al diseñar tecnologías que, como internet, una vez desarrolladas, implementadas y desplegadas sobre los &#34;mundos&#34; que las crearon (esos que llamamos &#34;Norte Global&#34;), se aplican sin mayor entendimiento sobre &#34;El Sur&#34; para contribuir a su &#34;desarrollo&#34;. &#xA;&#xA;Me pregunto si hablando más de cómo se usa y desarrolla tecnología en &#34;El Sur&#34; será posible superar ese imaginario del desarrollo que viene de las potencias económicas. O si, por el contrario, sirve para reforzar la idea de que en la &#34;Mayoría Global&#34; tenemos todavía muchos retos para contar con una institucionalidad fuerte que proteja nuestros derechos... Es decir que sigamos alimentando un deseo de &#34;desarrollo&#34; que viene dado por los mejores referentes del &#34;Norte&#34;. ¿Tenemos alguna salida a este círculo vicioso? ¿Podría &#34;El Sur&#34; tener una agenda propia?&#xA;&#xA;Lo que sí he confirmado en estos años es que muchos proyectos, investigaciones o contenidos sobre internet y las tecnologías digitales, buscan incluir la visión, o la experiencia o el impacto (de cualquier problemática) en el Sur Global. Y mientras tanto, hay un montón de debates críticos, sobre todo en el ámbito técnico, que se dan en &#34;El Norte&#34;, y sobre los que no tenemos idea. O quizás solo tienen idea quienes en &#34;los sures&#34; están donde ocurren estos debates &#34;de nicho&#34;. &#xA;&#xA;Más adelante quisiera hablar sobre todos los sures que existen en &#34;El Sur Global&#34;. Pero por ahora, quiero empezar a reunir noticias y opiniones de temas que parecen muy &#34;del norte&#34; (y normalmente escritos en inglés), pues creo que voltear la mirada puede servir como referente para imaginar otras alternativas. Este es un proceso de pensamiento en borrador, para que vaya tomando forma al colectivizarse. Si está leyendo y le quedan ganas de comentar, sigamos conversando con cualquier@usuarix.net&#xA;&#xA;= = =&#xA;&#xA;Empecemos con las niñas, niños y adolescentes, una población que requiere protección extra para no ser víctima de los abusos que facilita internet. En varios países se está regulando la restricción de edad para uso de redes sociales y otros servicios en línea, y distintas empresas han desarrollado tecnologías de vigilancia para asegurar el tráfico de información entre dispositivos que usan las niñeces. Esta semana, el investigador de seguridad Paul Moore publicó un análisis (con advertencia de contenido) del celular Fuse, publicitado como &#34;el teléfono más seguro del mundo&#34;, especialmente diseñado para proteger a niños y niñas con un filtro de contenido basado en IA llamado HarmBlock, que consiste en escanear todas las fotos que hay en el teléfono y bloquear temporalmente cualquier foto con contenido que sea reconocido como nocivo. El resultado del análisis es desastroso, demasiado deficiente en materia de seguridad, pero no solo por la tecnología de vigilancia y bloqueo basada en IA, HarmBlock, que por cierto es desarrollada por el proyecto SafeToNet y que está siendo implementada también para dispositivos Intel. Revisar este documento puede ser muy pedagógico sobre todo lo que podríamos evitar al crear una tecnología.&#xA;&#xA;= = =&#xA;&#xA;Si hay un tema mediáticamente globalizado en estos tiempos es la IA, en sus distintas dimensiones. Pero también el hecho de que la actividad en línea es riesgosa, no solo para las niñas, niños y adolescentes, sino también para las mujeres y otras identidades de género no normativas. Hace unos días, el analista Dwayne Monroe escribió una columna corta de opinión donde se refiere a la que él llama &#34;inquisición&#34; contra las mujeres que son críticas de la Inteligenica Artificial General (AGI, por sus siglas en inglés). Se mencionan los múltiples ataques que algunas investigadoras de renombre como Olivia Guest, Timnit Gebru, Emily Bender o Iris van Rooij reciben en sus redes sociales (Bluesky específicamente), los cuales son orgánicos, pero también orquestados por empresas dedicadas a este negocio.&#xA;&#xA;Lo cierto es que los ataques en redes sociales contra las mujeres ocurren no solo en el ámbito publicitario de los productos tecnológicos, sino también en el ámbito político. Hace unos días, el medio independiente Cuestión Pública, de Colombia, publicó un análisis de los bots detrás del tráfico de información en X, controlada desde la presidencia de la república, y que ataca especialmente a mujeres que participan en política. Estos son solo dos ejemplos de una práctica sistemática dentro de la web, pero el canal importa: ¿qué diferencias hay entre el comportamiento en X o Bluesky como plataformas de interacción social? Este es el tipo de preguntas que en adelante seguiré explorando por aquí. Y también importa, como veremos en seguida, que la misoginia sea un discurso central que refuerza las narrativas de derecha, fundamentalistas religiosas y, cada vez más, abiertamente fascistas.&#xA;&#xA;Hace varias semanas hay una campaña para dejar de utilizar servicios como Digital Ocean o 1Password, porque han empezado a financiar el proyecto Omarchy, una distribución del sistema operativo Arch Linux, cuyo líder principal es el creador del lenguaje de programación RubyonRails, y quien es reconocido por sus mensajes racistas y fascistas. Omarchy está enfocado al uso de agentes de IA para el trabajo, y seguramente por eso está buscando (y encontrando) enorme financiación. No me extenderé en este tema, porque varias personas han escrito (en inglés) al respecto y vale la pena leerlas, así sea con ayuda de un traductor. Pero nos queda la pregunta, para nada nueva, sobre el valor que damos a las herramientas tecnológicas que usamos, y los valores que predican y practican quienes crean y desarrollan esas herramientas. O en otras palabras, el sesgo que traen esas herramientas por cuenta de quienes las desarrollan, cómo y en dónde. Otro tema que seguiré rumiando por aquí.&#xA;&#xA;Por ahora, me parece importante volver sobre el carácter de los proyectos Open Source (de código abierto) o FLOSS (de software libre), a propósito del uso de herramientas de IA para el desarrollo de software. Importante resaltar que, como menciona tante en su columna Usurpación de poder, Digital Ocean dejó de dar apoyo financiero a proyectos FLOSS como Flathub y GNOME, para empezar a financiar Omarchy. Importante porque proyectos como GNOME están desarrollando políticas internas sobre el uso de LLMs (Large Language Models, o Modelos de lenguaje a gran escala, un término más técnico para referirse a lo que popularmente conocemos como IA), que buscan incluso prohibir cualquier contribución mediada por LLMs en sus proyectos o su infraestructura. &#xA;&#xA;Como plantea diegoebe en su post (en inglés) sobre el progreso a toda costa, el debate sobre el uso de LLMs en los proyectos FLOSS responde a dos aproximaciones dentro del movimiento de software libre (o de código abierto): entre el &#34;colectivismo&#34; o el &#34;completismo&#34;. El colectivismo valora el desarrollo comunitario, y el gusto por hacer con otras personas; el completismo, en cambio, valora la eficiencia y el fin de cada proyecto, la funcionalidad de lo que se está desarrollando. Como dice, la base de un proyecto FLOSS son los principios que lo rigen:&#xA;&#xA;  &#34;GNOME no necesitó LLMs para generar 30 años de ingeniería creativa, diseño, localización, inclusión y colaboración compartida entre personas de todo el mundo. No tiene por qué deshacerse de este increíble legado simplemente porque los LLMs aprovechan nuestros peores impulsos individualistas&#34; (la traducción es mía).&#xA;&#xA;Claramente, lo que está de fondo en este debate es qué entendemos a estas alturas por &#34;libre&#34; y &#34;abierto&#34; en el mundo del software. Me hace recordar ese artículo de 2023 sobre el carácter (falsamente) &#34;abierto&#34; de OpenAI, de David Gray Widder, Sarah West y Meredith Whittaker, que fue comentado por Cory Doctorow. Pero volviendo a los tiempos de hoy, el programador Glyph publicó hace unos días el texto ¿De quién se trata el software de código abierto? (en inglés, obviamente) donde se refiere más a los intereses y beneficios implícitos en la motivación para desarrollar (y consumir) software libre o de código abierto, que constituyen su marco ético. Y cómo este marco se queda sin fundamento cuando el desarrollo se hace dependiente de LLMs, a través de acuerdos y piezas de código opacamente incluidas en los productos finales. Este es un debate de muy largo aliento que seguirá vigente incluso cuando la fiebre de la IA y los LLMs haya bajado un poco.&#xA;&#xA;Muchas personas (quizás son en su mayoría hombres cisgénero) que desarrollan software, se han dejado seducir por la velocidad y facilidad con que las herramientas de IA les asisten, o les alientan, o les reemplazan en su trabajo, ahorrándoles tiempo y esfuerzo. Pero cada vez hay más gente desilusionada con los resultados de esta &#34;asistencia&#34;. Como dice el desarrollador Manuel Bustillo después de un mes de no utilizar IA para su trabajo, &#34;el aumento del rendimiento de la IA no es más que una ilusión. Sin embargo, lo que sí está garantizado es un aumento de la frustración y el agotamiento&#34;. &#xA;&#xA;= = =&#xA;&#xA;Otra de las dimensiones de la IA, de la que se habla cada vez más, es su materialidad. La energía necesaria para entrenar los LLMs y mantener funcionando los sistemas: los centros de datos. La semana pasada, el Departamento de Protección Ambiental de Nueva Jersey (EEUU) impuso la multa más alta, hasta ahora, a un centro de datos, por utilizar generadores de energía a gas sin autorización estatal. La multa de 1.07 millones de dólares se impone a DataOne, encargado de la construcción de las instalaciones, en el marco de un proyecto de alrededor de 17 mil millones de dólares, entre Microsoft y Nebius, de infraestructura para potencia computacional de IA.&#xA;&#xA;Según reportó hace unos días el grupo de investigación Stand.earth, en el estado de Virginia Occidental (EEUU), Microsoft estaba involucrado en la construcción de otro centro de datos, pero se rumora que abandonó el proyecto, y en cambio, Anthropic firmó un acuerdo por 45 mil millones de dólares con Nscale, constructor de las instalaciones. Además, la semana pasada el escritor David Gerard comentó sobre otro proyecto de centro de datos en Nuevo México, esta vez de Oracle y OpenAI, cuya puesta en marcha se ha ido dilantando por meses, porque aún no cuenta con los permisos necesarios para asegurar la provisión de energía necesaria.&#xA;&#xA;Se trata de un drama financiero entre gigantes en el negocio tecnológico, pero ¿podríamos pensar que todo esto da cuenta de algún mínimo avance en el declive de la IA? Quizás lo sepamos después. Por ahora, qué útil es este atlas para ubicar los centros de datos en el mundo, y pensar colectivamente, ¿qué podemos hacer donde todavía no está una porción tan grande del territorio ocupada por este negocio? Y no olvidar los criterios que tienen las empresas para proyectar sus centros de datos, allí donde mejor sirven a su negocio, no donde puedan tener el menor impacto.&#xA;&#xA;Ya sé que este primer intento parece interminable, pero no quiero dejar de mencionar que, mientras muchas personas se escandalizan por la extracción indiscriminada de contenidos por parte de OpenAI y otros magnates de la IA, las universidades y bibliotecas más &#34;prestigiosas&#34; se dejan apoyar en la digitalización de su archivo, y así contribuir a la preservación del conocimiento en la forma de más y más grandes LLMs. Esta información llega muy a propósito de la Semana Internacional del Acceso Abierto (#OAWeek2026), y la propuesta que hacen desde México para conversar sobre el precio de acceder y compartir el conocimiento los próximos 13 al 15 de octubre. Se puede participar vía Zoom, registrándose aquí. &#xA;&#xA;= = =&#xA;&#xA;En próximas ediciones quiero explorar mejor eso que llaman &#34;soberanía digital&#34;. A manera de abrebocas, me parece interesante mencionar la más reciente versión de Nextcloud, y los avances en su suite de oficina (EuroOffice) que están desarrollando para reemplazar OnlyOffice, y la cual según dicen, concibe a la comunidad como parte integral de su desarrollo. Pero cuando hablamos de soberanía (en cualquier terreno), ¿de quién hablamos y a qué nos referimos? Al respecto, me pareció interesante este artículo en el substack de @versioncriolla, enfocado en Panamá, sobre los beneficios económicos que puede dar un modelo empresarial de servicios de telecomunicaciones (primera parte), o de servicios aéreos (segunda parte), en beneficio del país donde se proveen estos servicios. Aunque ahí no se hable de soberanía, valoro que se hable de la materialidad, y de la economía política de las comunicaciones y el tráfico. Seguiremos explorando.&#xA;&#xA;= = =&#xA;&#xA;Ahora sí por último, y porque necesitamos inspirarnos con las posibilidades, aunque no siempre se vean tan nítidas, comparto Clubhouse, un espacio de trabajo virtual (un canal IRC) enfocado en la colaboración, el apoyo mutuo, la orientación y el intercambio de conocimientos entre personas creativas, especialmente quienes trabajan de manera independiente. Tristemente, me temo que será un espacio en inglés (para variar), y me pregunto, ¿sabemos configurar y utilizar un canal IRC? ¿Por qué querríamos hacerlo en estos días? Bonito aprender, en cualquier caso, y que haya gente queriendo hacerlo. &#xA;&#xA;Nada nuevo, nada único, nada en solitario. Ahí está mucha de la inspiración &lt;3&#xA;&#xA;¡Hasta la siguiente!]]&gt;</description>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Desde hace años vengo pensando para quién investigamos y publicamos. Nos preocupa demasiado la versión y la experiencia del “Sur Global”. Ahora preferimos llamarlo “Mayoría Global” porque entendemos que se trata de una población y un territorio más grande de lo que se suele considerar al diseñar tecnologías que, como internet, una vez desarrolladas, implementadas y desplegadas sobre los “mundos” que las crearon (esos que llamamos “Norte Global”), se aplican sin mayor entendimiento sobre “El Sur” para contribuir a su “desarrollo”.</p>

<p>Me pregunto si hablando más de cómo se usa y desarrolla tecnología en “El Sur” será posible superar ese imaginario del desarrollo que viene de las potencias económicas. O si, por el contrario, sirve para reforzar la idea de que en la “Mayoría Global” tenemos todavía muchos retos para contar con una institucionalidad fuerte que proteja nuestros derechos... Es decir que sigamos alimentando un deseo de “desarrollo” que viene dado por los mejores referentes del “Norte”. ¿Tenemos alguna salida a este círculo vicioso? ¿Podría “El Sur” tener una agenda propia?</p>

<p>Lo que sí he confirmado en estos años es que muchos proyectos, investigaciones o contenidos sobre internet y las tecnologías digitales, buscan incluir la visión, o la experiencia o el impacto (de cualquier problemática) en el Sur Global. Y mientras tanto, hay un montón de debates críticos, sobre todo en el ámbito técnico, que se dan en “El Norte”, y sobre los que no tenemos idea. O quizás solo tienen idea quienes en “los sures” están donde ocurren estos debates “de nicho”.</p>

<p>Más adelante quisiera hablar sobre todos los sures que existen en “El Sur Global”. Pero por ahora, quiero empezar a reunir noticias y opiniones de temas que parecen muy “del norte” (y normalmente escritos en inglés), pues creo que voltear la mirada puede servir como referente para imaginar otras alternativas. Este es un proceso de pensamiento en borrador, para que vaya tomando forma al colectivizarse. Si está leyendo y le quedan ganas de comentar, sigamos conversando con cualquier@usuarix.net</p>

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<p>Empecemos con las niñas, niños y adolescentes, una población que requiere protección extra para no ser víctima de los abusos que facilita internet. En varios países se está regulando la restricción de edad para uso de redes sociales y otros servicios en línea, y distintas empresas han desarrollado tecnologías de vigilancia para asegurar el tráfico de información entre dispositivos que usan las niñeces. Esta semana, el investigador de seguridad Paul Moore <a href="https://paul.reviews/harmblock-worlds-safest-smartphone-please-rotate-responsibly/">publicó un análisis (con advertencia de contenido) del celular Fuse</a>, publicitado como “el teléfono más seguro del mundo”, especialmente diseñado para proteger a niños y niñas con un filtro de contenido basado en IA llamado HarmBlock, que consiste en escanear todas las fotos que hay en el teléfono y bloquear temporalmente cualquier foto con contenido que sea reconocido como nocivo. El resultado del análisis es desastroso, demasiado deficiente en materia de seguridad, pero no solo por la tecnología de vigilancia y bloqueo basada en IA, HarmBlock, que por cierto es desarrollada por el proyecto <a href="https://safetonet.com">SafeToNet</a> y que está siendo implementada también para dispositivos Intel. Revisar este documento puede ser muy pedagógico sobre todo lo que podríamos evitar al crear una tecnología.</p>

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<p>Si hay un tema mediáticamente globalizado en estos tiempos es la IA, en sus distintas dimensiones. Pero también el hecho de que la actividad en línea es riesgosa, no solo para las niñas, niños y adolescentes, sino también para las mujeres y otras identidades de género no normativas. Hace unos días, el analista Dwayne Monroe escribió una <a href="https://monroelab.com/2026/09/09/the-agi-inquisition/">columna corta de opinión</a> donde se refiere a la que él llama “inquisición” contra las mujeres que son críticas de la Inteligenica Artificial General (AGI, por sus siglas en inglés). Se mencionan los múltiples ataques que algunas investigadoras de renombre como Olivia Guest, Timnit Gebru, Emily Bender o Iris van Rooij reciben en sus redes sociales (<a href="https://bsky.social/about">Bluesky</a> específicamente), los cuales son orgánicos, pero también orquestados por empresas dedicadas a este negocio.</p>

<p>Lo cierto es que los ataques en redes sociales contra las mujeres ocurren no solo en el ámbito publicitario de los productos tecnológicos, sino también en el ámbito político. Hace unos días, el medio independiente Cuestión Pública, de Colombia, publicó un <a href="https://cuestionpublica.com/la-maquinaria-digital-que-blinda-el-poder-del-caracolmiente-al-vivacristorey/">análisis de los bots</a> detrás del tráfico de información en <a href="https://x.com/">X</a>, controlada desde la presidencia de la república, y que ataca especialmente a mujeres que participan en política. Estos son solo dos ejemplos de una práctica sistemática dentro de la web, pero el canal importa: ¿qué diferencias hay entre el comportamiento en X o Bluesky como plataformas de interacción social? Este es el tipo de preguntas que en adelante seguiré explorando por aquí. Y también importa, como veremos en seguida, que la misoginia sea un discurso central que refuerza las narrativas de derecha, fundamentalistas religiosas y, cada vez más, abiertamente fascistas.</p>

<p>Hace varias semanas hay una campaña para dejar de utilizar servicios como Digital Ocean o 1Password, porque han empezado a financiar el proyecto Omarchy, una distribución del sistema operativo Arch Linux, cuyo líder principal es el creador del lenguaje de programación RubyonRails, y quien es reconocido por sus mensajes racistas y fascistas. Omarchy está enfocado al uso de agentes de IA para el trabajo, y seguramente por eso está buscando (y encontrando) enorme financiación. No me extenderé en este tema, porque varias personas han escrito (en inglés) al respecto y vale la pena leerlas, así sea con ayuda de un traductor. Pero nos queda la pregunta, para nada nueva, sobre el valor que damos a las herramientas tecnológicas que usamos, y los valores que predican y practican quienes crean y desarrollan esas herramientas. O en otras palabras, el sesgo que traen esas herramientas por cuenta de quienes las desarrollan, cómo y en dónde. Otro tema que seguiré rumiando por aquí.</p>

<p>Por ahora, me parece importante volver sobre el carácter de los proyectos Open Source (de código abierto) o FLOSS (de software libre), a propósito del uso de herramientas de IA para el desarrollo de software. Importante resaltar que, como menciona tante en su columna <a href="https://tante.cc/2026/09/11/power-grab/">Usurpación de poder</a>, Digital Ocean dejó de dar apoyo financiero a proyectos FLOSS como Flathub y GNOME, para empezar a financiar Omarchy. Importante porque proyectos como GNOME están desarrollando políticas internas sobre el uso de LLMs (Large Language Models, o Modelos de lenguaje a gran escala, un término más técnico para referirse a lo que popularmente conocemos como IA), que buscan incluso prohibir cualquier contribución mediada por LLMs en sus proyectos o su infraestructura.</p>

<p>Como plantea diegoebe en su post (en inglés) sobre el <a href="https://diegoe.be/2026/09/25/llm-policies-progress-at-all-costs/">progreso a toda costa</a>, el debate sobre el uso de LLMs en los proyectos FLOSS responde a dos aproximaciones dentro del movimiento de software libre (o de código abierto): entre el “colectivismo” o el “completismo”. El colectivismo valora el desarrollo comunitario, y el gusto por hacer con otras personas; el completismo, en cambio, valora la eficiencia y el fin de cada proyecto, la funcionalidad de lo que se está desarrollando. Como dice, la base de un proyecto FLOSS son los principios que lo rigen:</p>

<blockquote><p>“GNOME no necesitó LLMs para generar 30 años de ingeniería creativa, diseño, localización, inclusión y colaboración compartida entre personas de todo el mundo. No tiene por qué deshacerse de este increíble legado simplemente porque los LLMs aprovechan nuestros peores impulsos individualistas” (<em>la traducción es mía</em>).</p></blockquote>

<p>Claramente, lo que está de fondo en este debate es qué entendemos a estas alturas por “libre” y “abierto” en el mundo del software. Me hace recordar ese artículo de 2023 <a href="https://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=4543807">sobre el carácter (falsamente) “abierto” de OpenAI</a>, de David Gray Widder, Sarah West y Meredith Whittaker, que fue <a href="https://doctorow.medium.com/open-ai-isnt-93c17a203aeb">comentado por Cory Doctorow</a>. Pero volviendo a los tiempos de hoy, el programador Glyph publicó hace unos días el texto <a href="https://blog.glyph.im/2026/09/who-is-open-source-about.html">¿De quién se trata el software de código abierto?</a> (en inglés, obviamente) donde se refiere más a los intereses y beneficios implícitos en la motivación para desarrollar (y consumir) software libre o de código abierto, que constituyen su marco ético. Y cómo este marco se queda sin fundamento cuando el desarrollo se hace dependiente de LLMs, a través de acuerdos y piezas de código opacamente incluidas en los productos finales. Este es un debate de muy largo aliento que seguirá vigente incluso cuando la fiebre de la IA y los LLMs haya bajado un poco.</p>

<p>Muchas personas (quizás son en su mayoría hombres cisgénero) que desarrollan software, se han dejado seducir por la velocidad y facilidad con que las herramientas de IA les asisten, o les alientan, o les reemplazan en su trabajo, ahorrándoles tiempo y esfuerzo. Pero cada vez hay más gente desilusionada con los resultados de esta “asistencia”. Como dice el desarrollador Manuel Bustillo después de <a href="https://blog.bustikiller.com/2026/09/25/one-month-without-ai.html">un mes de no utilizar IA</a> para su trabajo, “el aumento del rendimiento de la IA no es más que una ilusión. Sin embargo, lo que sí está garantizado es un aumento de la frustración y el agotamiento”.</p>

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<p>Otra de las dimensiones de la IA, de la que se habla cada vez más, es su materialidad. La energía necesaria para entrenar los LLMs y mantener funcionando los sistemas: los centros de datos. La semana pasada, el Departamento de Protección Ambiental de Nueva Jersey (EEUU) impuso la <a href="https://floodlightnews.org/new-jersey-data-center-federal-violation/">multa más alta, hasta ahora, a un centro de datos</a>, por utilizar generadores de energía a gas sin autorización estatal. La multa de 1.07 millones de dólares se impone a DataOne, encargado de la construcción de las instalaciones, en el marco de un proyecto de alrededor de 17 mil millones de dólares, entre Microsoft y Nebius, de infraestructura para potencia computacional de IA.</p>

<p>Según reportó hace unos días el grupo de investigación <a href="https://stand.earth/insights/west-virginia-microsoft-monarch-data-center/">Stand.earth</a>, en el estado de Virginia Occidental (EEUU), Microsoft estaba involucrado en la construcción de otro centro de datos, pero se rumora que abandonó el proyecto, y en cambio, Anthropic firmó un acuerdo por 45 mil millones de dólares con Nscale, constructor de las instalaciones. Además, la semana pasada el escritor David Gerard comentó sobre otro proyecto de centro de datos en Nuevo México, esta vez de Oracle y OpenAI, cuya puesta en marcha <a href="https://pivot-to-ai.com/about/">se ha ido dilantando por meses</a>, porque aún no cuenta con los permisos necesarios para asegurar la provisión de energía necesaria.</p>

<p>Se trata de un drama financiero entre gigantes en el negocio tecnológico, pero ¿podríamos pensar que todo esto da cuenta de algún mínimo avance en el declive de la IA? Quizás lo sepamos después. Por ahora, qué útil es este <a href="https://www.atlasofdatacenterpolitics.com/">atlas</a> para ubicar los centros de datos en el mundo, y pensar colectivamente, ¿qué podemos hacer donde todavía no está una porción tan grande del territorio ocupada por este negocio? Y no olvidar los <a href="https://restofworld.org/2025/data-center-heat-map/">criterios</a> que tienen las empresas para proyectar sus centros de datos, allí donde mejor sirven a su negocio, no donde puedan tener el menor impacto.</p>

<p>Ya sé que este primer intento parece interminable, pero no quiero dejar de mencionar que, mientras muchas personas se escandalizan por la extracción indiscriminada de contenidos por parte de OpenAI y otros magnates de la IA, <a href="https://www.theguardian.com/technology/2026/sep/26/oxford-university-bodleian-library-open-ai-chat-gpt">las universidades y bibliotecas más “prestigiosas”</a> se dejan apoyar en la digitalización de su archivo, y así contribuir a la preservación del conocimiento en la forma de más y más grandes LLMs. Esta información llega muy a propósito de la Semana Internacional del Acceso Abierto (<a href="https://usuarix.net/tag:OAWeek2026" class="hashtag"><span>#</span><span class="p-category">OAWeek2026</span></a>), y la propuesta que hacen desde México para conversar sobre <a href="https://cudi.edu.mx/eventos/el-precio-acceder-y-compartir-el-conocimiento-rumbo-la-semana-internacional-del-acceso">el precio de acceder y compartir el conocimiento</a> los próximos 13 al 15 de octubre. Se puede participar vía Zoom, registrándose <a href="https://vc-cudi.zoom.us/meeting/register/Z_MV0rZQTzKTI_V3mxt7gQ">aquí</a>.</p>

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<p>En próximas ediciones quiero explorar mejor eso que llaman “soberanía digital”. A manera de abrebocas, me parece interesante mencionar la <a href="https://www.heise.de/en/news/Euro-Office-receives-desktop-app-11456099.html">más reciente versión de Nextcloud</a>, y los avances en su suite de oficina (EuroOffice) que están desarrollando para reemplazar OnlyOffice, y la cual según dicen, concibe a la comunidad como parte integral de su desarrollo. Pero cuando hablamos de <strong>soberanía</strong> (en cualquier terreno), ¿de quién hablamos y a qué nos referimos? Al respecto, me pareció interesante este artículo en el substack de @versioncriolla, enfocado en Panamá, sobre los beneficios económicos que puede dar un modelo empresarial de servicios de telecomunicaciones (<a href="https://versioncriolla.substack.com/p/la-mina-no-es-la-unica-que-explotaba">primera parte</a>), o de servicios aéreos (<a href="https://versioncriolla.substack.com/p/cuando-adam-smith-hablo-del-mercado">segunda parte</a>), en beneficio del país donde se proveen estos servicios. Aunque ahí no se hable de soberanía, valoro que se hable de la materialidad, y de la economía política de las comunicaciones y el tráfico. Seguiremos explorando.</p>

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<p>Ahora sí por último, y porque necesitamos inspirarnos con las posibilidades, aunque no siempre se vean tan nítidas, comparto <a href="https://clubhouse.solarcene.community/">Clubhouse</a>, un espacio de trabajo virtual (un canal IRC) enfocado en la colaboración, el apoyo mutuo, la orientación y el intercambio de conocimientos entre personas creativas, especialmente quienes trabajan de manera independiente. Tristemente, me temo que será un espacio en inglés (para variar), y me pregunto, ¿sabemos configurar y utilizar un canal IRC? ¿Por qué querríamos hacerlo en estos días? Bonito aprender, en cualquier caso, y que haya gente queriendo hacerlo.</p>

<p>Nada nuevo, nada único, nada en solitario. Ahí está mucha de la inspiración &lt;3</p>

<p>¡Hasta la siguiente!</p>
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      <guid>https://usuarix.net/novedades-que-llegan-de-lejos</guid>
      <pubDate>Mon, 28 Sep 2026 20:48:03 +0000</pubDate>
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